
Medem vuelve a los cines tras el fracaso de ‘Caótica Ana’ con una reinterpretación personal de la película chilena ‘En la cama’. La esencia sigue siendo la misma, el encuentro de dos desconocidos en una habitación de hotel, pero tanto el escenario como los protagonistas cambian.
Alba (Elena Anaya) y Natasha (Natasha Yarovenko) son dos mujeres cuyos caminos se cruzan en Roma. Tras conocerse en un bar, deciden seguir conociéndose en la habitación de un hotel en el centro de Roma. Alba es una lesbiana experimentada mientras que para Natasha todo aquello es nuevo. Ambas deciden aprovechar su última noche en la Ciudad Eterna jugando a ser extraños.
Lo que pasa en aquella habitación está entre lo cómico y lo poético. Entre los distintos encuentros físicos se intercalan interesantes momentos de desnudez. No desnudez física, que eso lo tenemos durante todo el film, sino desnudez emocional. Primero juegan a inventarse otras vidas para terminar aceptando la cruda realidad que les rodea. Son estos momentos de desnudez los que hacen interesante este largometraje. Si bien estos momentos comienzan a enfriarse y simplificarse según avanza la película y la noche se convierte en día. Lo mismo ocurre con la puesta en escena, tan cuidada y maravillosa durante la noche, y fría, distante y teatral al amanecer. Las enigmáticas conversaciones de las protagonistas dan paso poco a poco a diálogos tan fríos como ‘la estepa rusa’ y a una puesta en escena demasiado forzada y poco creíble.
Hay que reconocer el buen hacer de Elena Anaya y Natasha Yarovenko que nos muestran sus cuerpos a través de los numerosos planos detalles de cada poro de su piel. No debe ser nada fácil rodar una película así. Pero ni los desnudos, ni la etérea realización donde la cámara se desliza silenciosamente como el ojo de un voyeur, consiguen remendar el tercio final del film.
Al menos cuenta con una muy buena banda sonora de la mano de la adorable Lourdes Hernández, más conocida como Russian Red cuyo tema Loving Strangers nos es dosificado a lo largo de toda la película.
Nota: 6



Vaya, a esta película sí que le tengo ganas.
Vi hace un par de meses “En la cama” y me gustó mucho, aunque las pocas imágenes que he visto de “Habitación en Roma” me han decepcionado un poco.. ¿no se rompe el ambiente intimista de la película? Esos planos de día, en el balcón, mirando al infinito.. no sé, lo que me gustó de “En la cama” fue que construía todo un mundo (bueno, o dos) en un espacio muy reducido, que creo que incluso el propio hotel de la película de Medem rompe (por lo que he visto la habitación parece más bien una suite, no?).
En fin, que tendré que verla para opinar bien
Seguiré mirando tu blog, que nunca había pasado por aquí.. así que perdóname los comentarios profanos de vez en cuando
Un abrazo, sensual!